Entre las 2 y las 4 de la madrugada, tu cuerpo dispara un pico de cortisol, la hormona del estrés. Por eso se te abren los ojos de golpe, bien despierta, con la mente a mil. Con los años, ese pico pega más fuerte y encuentra menos cosas que lo frenen.
Todo lo que compraste para dormir estaba hecho para quedarte dormida. Para las 3 AM ya había desaparecido de tu cuerpo, y entraste sola a ese pico de cortisol, sin protección. No fracasaste vos: fracasaron tus productos para dormir.
LunaLlena acompaña las seis razones por las que no podés dormir de corrido: hormonas del estrés, tensión muscular, pensamientos acelerados, sueño liviano, absorción lenta y tolerancia.